El estado se privilegia de tener cinco hermosas playas que cuentan con la infraestructura en hotelería y gastronomía a base de mariscos y platillos típicos de la zona, desde Bagdad, Carbonera, Barra del Tordo, La Pesca o Miramar. La historia y la modernidad convergen formando un balance casi perfecto en el que se abre paso la cultura y la naturaleza.
El estado se privilegia de tener cinco hermosas playas que cuentan con la infraestructura en hotelería y gastronomía a base de mariscos y platillos típicos de la zona, desde Bagdad, Carbonera, Barra del Tordo, La Pesca o Miramar.
Cabe destacar que los tamaulipecos son de buen comer y buen servir, no es de extrañarse que las porciones en casi todo lugar sean generosas, por lo que hay que acudir con un gran apetito, que generalmente se adquiere solo de ver los platillos. De este modo si se ha dedicado la mañana a explorar sus calles y museos, la comida de la tarde será una enorme recompensa, para recuperar energía y prepararse para los antojos imperdibles.